Por primera vez en la historia, México tendrá un fiscal de Derechos Humanos. Este será un momento clave para romper con la impunidad de nuestro sistema de justicia, acentuada por la violencia, que en los últimos años ha hecho de nuestro país una enorme fosa clandestina.

 

Desde el inicio de la “guerra contra el narcotráfico”, miles de familias han perdido a un ser querido. Las cifras son devastadoras: más de 40 mil personas desaparecidas, 26 mil cuerpos sin identificar y al menos 10 feminicidios por día. Sin mencionar los conflictos, pobreza e injusticias que deja en pueblos enteros.

 

Estos terribles hechos ha posicionado a México como el segundo país más peligroso del mundo, solo por debajo de Siria.

 

La problemática que ha heredado el nuevo gobierno no tiene soluciones sencillas. La Cuarta Transformación tendrá que apostar por elegir perfiles idóneos, adecuados y comprometidos con la construcción de paz, verdad y justicia que durante años las instituciones no han podido ofrecer.

Las claves del proceso para saldar la deuda con las víctimas 

De acuerdo con el artículo 14 de la Ley orgánica de la Fiscalía General de la República (FGR), la o el titular de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos deberá contar con una importante trayectoria en la administración y procuración de justicia. Su historial debe ser intachable, sin corrupción, conflictos de interés, violaciones a derechos humanos o algún otro tipo de delito.

 

Además, tendrá que actuar desde una perspectiva de derechos humanos, con disposición para trabajar con víctimas y con grupos vulnerables, garantizando siempre la objetividad y autonomía de las investigaciones.

 

En sus artículos 22 al 26, la Ley orgánica señala también que la FGR está obligada a realizar un perfil de las y los candidatos, así como hacerlo público, lanzar una convocatoria y escuchar a las víctimas y ciudadanía.

 

Cualquier nombramiento que no cumpla con estos pasos es una violación a la ley

 

Por esta razón, y para evitar los vicios de otras designaciones que han incumplido las normas, es necesario que el proceso se realice bajo los principios de transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas.

Súmate y exige un o una fiscal que cuide los derechos humanos

Designar a una persona sin la experiencia, trayectoria e independencia probada que requiere este puesto, seguirá arrastrando la impunidad e injusticia del pasado.

 

El fiscal Alejandro Gertz Manero y el Senado tienen la oportunidad de hacer las cosas diferentes y optar por una elección transparente. Es momento de escuchar a las víctimas de la violencia.

 

Diversas organizaciones y colectivos nos hemos unido para señalar al fiscal general de la república y al Senado, la urgencia de contar con un perfil que se comprometa a garantizar los derechos humanos.

 

Si tú también quieres un o una fiscal que por fin frene la impunidad, súmate a la conversación en redes sociales con el hashtag #BuscamosFiscalQue.

 

Unamos esfuerzos y exijamos y que la promesa de cambio se cumpla.